9.5.06

prr d l grr

5 comentarios:

dabid dijo...

JAMAS JAMARAS JAMON... La nueva pelicula de Pamp, James Pamp, en la que el agente 007´47 se tendra que enfrentar al malvado Napoloni, que pretende conquistar el mundo con su arma indefinitiva "el tobogan de la guerra", y con la colaboracion de CACHOPERRO, el perro de la guerra, que tiene muu mala leche semidesnatada.
La única arma de la que dispone el amigo James es una cuchulla de afeitar que le ha proporcionado OPQRS (que cada dia esta mas racano) y un telefono movil viejo (de esos grandotes) para llamar a la agente 11811, pues corren rumores de que 007´47 es una nenaza que se queda sin dientes a la minima hostia...
...Esperemos que el amigo James salve una vez mas el mundo, y acabe con los rumores difamatorios sin tener que demandar a nadie. Y, sobre todo, esperemos que nuestra agente secreta preferida lleve uno de esos modelitos ajustados que tanto nos gustan...

etringita dijo...

Wow Alex, ¡es genial! Me encanta el juego parte-todo que las logrado. Muy muy bueno.
Ciertamente este mundo va cuesta abajo, y sin frenos.
Besitos.

On dijo...

Mmm... ¿Napoleón hace rodar al mundo trampolín abajo contra un cuchilla de afeitar?

Qué horror...

Alex dijo...

Tranquilos!
El mundo esta a salvo XD

nati dijo...

Si pudiera leerle el pensamiento al caballo del Guernika, si pudiera cambiar sus patas cuadradas por una bola a modo de globo terráqueo con la que deslizarse sigilosamente… Estoy segura de que por las noches saldría a hurtadillas del Centro Reina Sofía para dejarse caer por el tobogán más grande del mundo, que por lo visto está en Suiza.
Si fuera tobogán suizo de cola raquítica, sin duda me llevaría las manos a la cabeza. Una cosa es tener que soportar que los culos de los turistas se deslicen por tu suave pendiente durante el día. Otra bien distinta que por el mismo sueldo mísero, los personajes cubicoides del Guernika te priven del descanso reparador que te ofrecen las noches gélidas de tu país. Tomaría en consideración cortarme las venas con una cuchilla para demostrarle al mundo que con un tobogán no se juega, por poca vena y nula sangre que tenga… ¡Vamos, hombre!!!